Los espermatozoides de mañana empiezan a formarse hoy
Cómo se forman, maduran y viajan tus espermatozoides, qué cuida su calidad y cómo te acompaña tu Pack Fertilidad Hombre.
Un recorrido completo, paso a paso
Tu fábrica de espermatozoides
Por qué la preparación dura tres meses y cómo es tu aparato reproductor.
02La testosterona
Cómo se fabrica, qué hace dentro del testículo y por qué la que viene «de fuera» frena la fertilidad.
03Así nace un espermatozoide
La espermatogénesis paso a paso y por qué a veces falla.
04Forma, motor y nado
La morfología, las mitocondrias que le dan energía y su nado en hélice.
05El viaje y el desgaste
Del semen a la fecundación, y el estrés oxidativo que lo amenaza.
06Tu analítica
El seminograma, la fragmentación del ADN y los biomarcadores en sangre y semen.
07Cuando el embarazo tarda
Las causas, la reproducción asistida, la biopsia testicular y los hábitos que cuentan.
08Tu Pack Fertilidad Hombre
Zinc y vitamina E, vitamina D, omega-3 y energía mitocondrial, y tu plan de 12 semanas.
Bienvenida
Prepararse para un embarazo también es cosa del hombre. La mitad de la información genética de tu futuro hijo o hija viajará dentro de uno de tus espermatozoides, y en una parte importante de las parejas que tardan en conseguir el embarazo hay algún factor masculino.
En Naturemost hemos querido acompañar el Pack Fertilidad Hombre con algo más que unos frascos: una guía para que entiendas qué está pasando dentro de ti mientras te preparas. En estas páginas descubrirás, entre otras cosas:
- por qué los espermatozoides de dentro de tres meses empiezan a formarse hoy;
- por qué tus testículos están fuera del cuerpo y qué tiene que ver la temperatura;
- cómo se fabrica la testosterona y por qué la que se «pincha» puede dejar la fábrica de espermatozoides a cero;
- por qué un espermatozoide no nada moviendo la cola de lado a lado como un pez, sino girando sobre sí mismo;
- dónde guarda su «motor» y por qué necesita tanta energía;
- qué significan los números de un seminograma y qué otras pruebas existen;
- qué hábitos cuidan de verdad tus espermatozoides;
- y por qué cada nutriente del pack tiene su lugar en esta historia.
Cómo está organizada la guía
- Primera parte · Tu cuerpo, contado desde dentro. Cómo se forman, maduran y viajan los espermatozoides, explicado desde cero.
- Segunda parte · Nutrientes para tu preparación. Qué aporta cada producto del pack y cómo tomarlo durante 12 semanas.
Tu cuerpo, contado desde dentro
Los espermatozoides de mañana empiezan a formarse hoy
Una fábrica que no para
A diferencia de la mujer, que nace con todos sus óvulos, el hombre fabrica espermatozoides nuevos cada día, desde la pubertad y durante toda la vida. Y lo hace a un ritmo asombroso: muchos millones al día, más de mil por segundo. Mientras lees esta página, tus testículos habrán fabricado decenas de miles.
Pero cada uno de esos espermatozoides necesita mucho tiempo para estar listo:
- Entre 64 y 74 días para formarse dentro del testículo, a partir de una célula madre. Es la espermatogénesis (capítulo 5).
- Unas dos semanas más para madurar en el epidídimo, un tubo enrollado junto al testículo, donde aprenden a nadar.
En total, alrededor de tres meses desde que una célula empieza a transformarse hasta que el espermatozoide está listo para salir.
¿Por qué un protocolo de 12 semanas?
Ahora lo puedes entender: 12 semanas son, aproximadamente, un ciclo completo de formación de espermatozoides. Lo que comes, cómo duermes, si fumas o bebes y los nutrientes que aportas durante este tiempo forman parte del entorno en el que se fabrican los espermatozoides de dentro de tres meses.
Por eso el Pack Fertilidad Hombre está pensado para acompañarte un mínimo de 12 semanas. No tiene sentido valorarlo a los pocos días: los espermatozoides que se están formando hoy todavía tardarán semanas en estar listos.
Qué puedes cambiar y qué no
Lo que la preparación NO puede cambiar:
- Problemas que necesitan diagnóstico y tratamiento médico, como una obstrucción de los conductos, un varicocele importante o una alteración genética.
- El paso del tiempo: la calidad de los espermatozoides también disminuye con la edad, aunque de forma más gradual que en la mujer.
Lo que sí está en tu mano cuidar:
- Tu estado nutricional: que no falten los minerales, las vitaminas y los ácidos grasos que necesita la fábrica.
- Tus hábitos: tabaco, alcohol, calor, peso, ejercicio, sueño y estrés (capítulo 15).
- Tu salud general: revisiones, analítica y, si hace falta, un seminograma (capítulo 12).
El mapa: cómo es tu aparato reproductor
Antes de seguir la historia, necesitamos un mapa. Estos son los protagonistas:
Los testículos: la fábrica
Son dos glándulas del tamaño aproximado de una ciruela, situadas en el escroto. Hacen dos trabajos a la vez:
- Fabrican espermatozoides dentro de cientos de tubitos muy finos y enrollados, los túbulos seminíferos. Si se estiraran todos, medirían varios cientos de metros.
- Fabrican testosterona en unas células situadas entre los túbulos, las células de Leydig (capítulo 3).
Dentro de los túbulos hay otras células imprescindibles, las células de Sertoli: son las «nodrizas» de los espermatozoides en formación. Los sostienen, los alimentan y los protegen durante todo el proceso. Cada célula de Sertoli solo puede cuidar a un número limitado de células en formación, así que su número marca, en buena parte, cuántos espermatozoides puede fabricar un hombre.
Una «frontera» que protege a los espermatozoides
Las células de Sertoli se unen entre sí con unas uniones muy estrechas y forman la barrera hematotesticular. Esta barrera:
- impide que el sistema inmunitario ataque a los espermatozoides en formación;
- filtra lo que llega desde la sangre, creando un ambiente controlado dentro del túbulo.
Cuando esta barrera se daña (por un traumatismo, una infección o una cirugía), el cuerpo puede fabricar anticuerpos contra sus propios espermatozoides, una de las causas de infertilidad que se estudian en el seminograma (capítulo 12).
El escroto: el termostato
El escroto no es solo una bolsa. Su piel y sus músculos acercan o alejan los testículos del cuerpo según la temperatura: en frío se encoge para darles calor y con calor se relaja para enfriarlos. Además, la sangre que llega al testículo se enfría gracias a una red de venas que la rodea, el plexo pampiniforme, que funciona como un intercambiador de calor: la sangre caliente que entra cede su calor a la sangre más fría que sale.
Cuando esas venas se dilatan (el varicocele), el intercambiador funciona peor, el testículo se calienta y la fábrica lo nota (capítulo 13).
El epidídimo: la escuela
Es un tubo muy fino y enrollado, pegado a la parte de atrás de cada testículo. Si se desenrollara mediría unos 6 metros. Allí los espermatozoides recién fabricados pasan unas dos semanas madurando: aprenden a nadar y se preparan para poder fecundar (capítulo 5).
Los conductos deferentes: la autopista
Son dos conductos que llevan los espermatozoides desde el epidídimo hasta la uretra, pasando por el interior del abdomen. Son los que se cortan en una vasectomía.
Las glándulas: el «combustible» del viaje
Los espermatozoides solo son alrededor del 5 % del volumen del semen. El resto lo aportan varias glándulas:
- Las vesículas seminales fabrican la mayor parte del líquido seminal, rico en fructosa, el azúcar que sirve de combustible a los espermatozoides.
- La próstata aporta un líquido rico en zinc y ácido cítrico, que protege a los espermatozoides y ayuda a que el semen se licúe tras la eyaculación.
Todo está conectado
El director de la orquesta está en el cerebro: el hipotálamo y la hipófisis envían a los testículos las órdenes para fabricar espermatozoides y testosterona (capítulo 3).
La testosterona: cómo se fabrica y qué hace dentro del testículo
Una conversación entre el cerebro y el testículo
La fabricación de espermatozoides depende de una cadena de órdenes:
- El hipotálamo libera a pulsos la hormona GnRH, que llega a la hipófisis.
- La hipófisis responde con dos hormonas:
- LH (hormona luteinizante): ordena a las células de Leydig que fabriquen testosterona.
- FSH (hormona foliculoestimulante): estimula a las células de Sertoli, las nodrizas que sostienen la formación de los espermatozoides.
- La testosterona actúa sobre todo dentro del propio testículo.
- El testículo informa al cerebro. La testosterona y otra hormona, la inhibina B (que fabrican las células de Sertoli), viajan de vuelta y frenan la producción de LH y FSH cuando ya hay suficiente. Es un sistema de retroalimentación, como un termostato.
Así se fabrica la testosterona
La testosterona se fabrica a partir del colesterol, en varios pasos:
- La LH llega a la célula de Leydig y le da la señal de arranque.
- El colesterol entra en la mitocondria de la célula de Leydig gracias a una proteína transportadora (llamada StAR). Este es el paso que marca el ritmo de toda la producción.
- Dentro de la mitocondria se da el primer paso de la transformación: el colesterol se convierte en pregnenolona.
- Fuera de la mitocondria, en otros compartimentos de la célula, se completan los siguientes pasos hasta llegar a la testosterona.

Imagen: Nephron, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
Algunos datos curiosos más:
- La testosterona sigue un ritmo diario: es más alta a primera hora de la mañana. Por eso los análisis se piden en ayunas y temprano.
- La mayor parte se fabrica mientras duermes. Dormir poco o mal la reduce.
- En el tejido graso, una enzima llamada aromatasa transforma parte de la testosterona en estrógenos. Por eso el sobrepeso, sobre todo abdominal, desequilibra la balanza.
Qué hace la testosterona dentro del testículo
Aquí está una de las claves menos conocidas: la testosterona no actúa directamente sobre los espermatozoides en formación, sino a través de las células de Sertoli, que tienen los receptores para ella. Cuando la testosterona llega a la célula de Sertoli:
- mantiene la barrera hematotesticular que protege a los espermatozoides;
- permite que las células en formación completen la meiosis, la división que reparte los cromosomas;
- mantiene a las espermátidas «agarradas» a la célula de Sertoli mientras se transforman;
- y hace posible la liberación de los espermatozoides maduros al interior del túbulo.
Para conservar esa concentración tan alta, las células de Sertoli fabrican una proteína que atrapa la testosterona dentro del túbulo, como una esponja.
Sin suficiente testosterona dentro del testículo, la cadena de montaje se detiene a medio camino.
Mucho más que fertilidad
Fuera del testículo, la testosterona participa en:
- el deseo sexual y la función eréctil;
- la masa muscular y ósea;
- la distribución de la grasa;
- el estado de ánimo, la energía y la concentración.
Sus niveles pueden bajar con el sobrepeso, la falta de sueño, el estrés mantenido, el alcohol y algunas enfermedades y medicamentos.
Cuando «más testosterona» es menos: anabolizantes y fertilidad
La paradoja
Parece lógico pensar que, si la testosterona es necesaria para fabricar espermatozoides, más testosterona será mejor. Pero ocurre justo lo contrario.
Cuando un hombre se pone testosterona o esteroides anabolizantes (en inyecciones, geles, pastillas o parches):
- La testosterona en la sangre sube mucho.
- El cerebro lo detecta y piensa que «ya hay de sobra».
- El hipotálamo y la hipófisis dejan de enviar LH y FSH.
- Sin LH, las células de Leydig dejan de trabajar, y la testosterona dentro del testículo cae en picado, aunque en la sangre esté altísima.
- Sin FSH ni testosterona interna, las células de Sertoli no pueden sostener la fábrica, y la producción de espermatozoides se detiene.
Es como un termostato: si calientas la habitación con una estufa, la calefacción central se apaga.
Qué consecuencias tiene
- Caída drástica del número de espermatozoides, hasta llegar a no tener ninguno (azoospermia).
- Reducción del tamaño de los testículos (atrofia testicular), porque la fábrica deja de trabajar.
- Al dejarlos, puede aparecer un periodo de testosterona baja, con cansancio, bajo estado de ánimo, menos deseo sexual o dificultades de erección, mientras el eje hormonal «se despierta».
- Otros efectos: crecimiento de las mamas (ginecomastia, porque parte del exceso se transforma en estrógenos), acné, alteraciones del colesterol, de la tensión y del hígado.
¿Se recupera?
En la mayoría de los casos, sí, pero lleva tiempo. En los estudios con voluntarios sanos y dosis controladas, tras dejar la testosterona la mayoría recupera la producción en unos 3-4 meses, el 90 % al año y prácticamente todos a los dos años. Con los ciclos de anabolizantes que se usan en el gimnasio, a dosis más altas y durante más tiempo, la recuperación suele ser más lenta. También influyen la edad y el tiempo de uso. En algunos usuarios de anabolizantes durante años, la recuperación puede ser incompleta.
Atención también a…
- Los «potenciadores» de dudosa procedencia comprados por internet: algunos se han encontrado contaminados con anabolizantes no declarados.
- Los SARM y otros productos que se venden para ganar músculo: también pueden frenar el eje hormonal.
- La testosterona recetada para tratar una testosterona baja: si estás buscando un embarazo, pide a tu médico que lo tenga en cuenta, porque existen alternativas que no frenan la fertilidad.
Por qué el pack no lleva testosterona
Precisamente por todo lo anterior, los productos del Pack Fertilidad Hombre no contienen testosterona ni actúan como una terapia hormonal. Lo que aportan son nutrientes que participan en el funcionamiento hormonal normal, sin interrumpir la conversación entre el cerebro y el testículo.
La fábrica: así se forma un espermatozoide
De célula redonda a nadador profesional
La espermatogénesis es el proceso por el que una célula madre redonda se convierte en un espermatozoide con cabeza, motor y cola. Ocurre en las paredes de los túbulos seminíferos y avanza desde fuera hacia dentro, como una cadena de montaje.
1. Las células madre se multiplican (espermatogonias).
En la parte más externa del túbulo hay células madre que se dividen continuamente. Algunas se quedan como reserva, para que la fábrica no se agote nunca, y otras inician el camino para convertirse en espermatozoides.
2. Se reparten los cromosomas (espermatocitos y meiosis).
Las células pasan por la meiosis, la división especial que reduce los cromosomas a la mitad: de 46 a 23. Así, al unirse con el óvulo (que aporta otros 23), el embrión tendrá los 46 correctos. Además, en esta fase se «barajan» los genes del padre y de la madre del hombre, de modo que cada espermatozoide es genéticamente único. Es la fase más larga y delicada del proceso.
3. Nacen las espermátidas.
De cada célula que entra en meiosis salen cuatro espermátidas: células redondas, pequeñas y con 23 cromosomas, que todavía no se parecen en nada a un espermatozoide.
4. La gran transformación (espermiogénesis).
La espermátida redonda se transforma por completo:
- el ADN se compacta al máximo: las proteínas que normalmente lo envuelven (histonas) se sustituyen por otras mucho más pequeñas, las protaminas, que lo empaquetan hasta seis veces más apretado que en cualquier otra célula;
- se forma el acrosoma, una «capucha» llena de enzimas que le servirá para atravesar la cubierta del óvulo;
- las mitocondrias se colocan en espiral en la pieza intermedia, el motor;
- crece la cola o flagelo;
- y se desprende la mayor parte del citoplasma sobrante, que la célula de Sertoli «se come» y recicla.
5. Salida y maduración en el epidídimo.
Los espermatozoides recién formados se sueltan dentro del túbulo, pero todavía no saben nadar ni pueden fecundar. Durante unas dos semanas recorren los 6 metros del epidídimo, y por el camino:
- su membrana cambia de composición;
- ganan capacidad de moverse hacia delante (movilidad progresiva);
- su ADN termina de compactarse y protegerse.
Al final del epidídimo quedan almacenados, listos para la eyaculación.
Una cadena de montaje con mucho consumo
Todo este proceso consume muchísimos recursos:
- Copiar y compactar el ADN necesita, entre otros, zinc, folato y vitamina B12.
- Fabricar membranas nuevas necesita grasas, como los omega-3.
- Dividirse, transformarse y montar la cola necesita mucha energía (ATP), que producen las mitocondrias.
- Protegerse del desgaste necesita defensas antioxidantes (capítulo 11).
Cuando la fábrica falla: por qué se producen errores
La espermatogénesis es uno de los procesos más complejos del cuerpo. Estos son los puntos en los que puede fallar:
1. Fallos al repartir los cromosomas
Durante la meiosis, los cromosomas tienen que separarse con una precisión perfecta. Si se reparten mal, el espermatozoide lleva cromosomas de más o de menos (aneuploidías). Muchos de esos espermatozoides no consiguen fecundar, y los que lo hacen pueden dar lugar a embriones que no se desarrollan o a abortos tempranos.
2. ADN mal empaquetado o dañado
Si el cambio de histonas por protaminas no se completa bien, el ADN queda menos compacto y más expuesto. Es más vulnerable al estrés oxidativo y a sufrir roturas. Es lo que mide la prueba de fragmentación del ADN espermático (capítulo 12).
3. Falta de energía
Cada paso de la cadena consume energía: dividirse, reorganizar el ADN, fabricar el acrosoma, montar la cola y colocar las mitocondrias en su sitio. Cuando las mitocondrias de las células en formación no producen suficiente ATP:
- las células se quedan detenidas a medio camino o se eliminan;
- la cola se monta de forma defectuosa, con poca movilidad como consecuencia;
- y aumenta la producción de radicales libres, que dañan el ADN.
Por eso la salud mitocondrial es uno de los pilares de una buena espermatogénesis (capítulos 8 y 19).
4. Fallos en la transformación final
Si la espermiogénesis no se completa bien aparecen espermatozoides con formas anómalas: cabezas deformadas, sin acrosoma, colas enrolladas o restos de citoplasma que no se eliminaron (capítulo 7).
5. Señales hormonales insuficientes
Sin suficiente FSH o testosterona dentro del testículo, la cadena se detiene, sobre todo en la meiosis y en la liberación final (capítulos 3 y 4).
¿Qué los provoca?
- El calor: fiebre, saunas, varicocele, muchas horas sentado o con el portátil en las piernas.
- El estrés oxidativo: tabaco, alcohol, contaminación, sobrepeso o infecciones (capítulo 11).
- Los tóxicos: pesticidas, disolventes, metales pesados y algunos medicamentos.
- La edad: con los años, las células madre acumulan más errores al copiar el ADN.
- Las alteraciones genéticas, que hay que estudiar en consulta.
- La falta de nutrientes que participan en la síntesis del ADN, la protección antioxidante y la producción de energía.
Anatomía y morfología del espermatozoide
Tres partes, tres trabajos
1. La cabeza: el «paquete» de información.
Contiene el ADN del padre, compactado al máximo. Encima lleva el acrosoma, una especie de capucha llena de enzimas que el espermatozoide libera al llegar al óvulo para abrirse paso por su cubierta, la zona pelúcida.
2. La pieza intermedia: el motor.
Justo detrás de la cabeza hay un tramo corto donde se enrollan en espiral decenas de mitocondrias, las centrales de energía de la célula (capítulo 8).
3. La cola o flagelo: la hélice.
Es un látigo largo, movido por diminutos «motores» moleculares que consumen ATP. Gracias a él, el espermatozoide avanza girando sobre sí mismo (capítulo 9).
Todo el espermatozoide está envuelto en una membrana muy especial, rica en ácidos grasos omega-3 (sobre todo DHA), que le da la flexibilidad que necesita para nadar y para fusionarse con el óvulo.
Qué es la morfología
La morfología es la forma de los espermatozoides. En el laboratorio se tiñen y se observan al microscopio uno a uno, con criterios muy estrictos.

Imagen: Bobjgalindo, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0
Un espermatozoide se considera «normal» cuando:
- la cabeza es ovalada y lisa, de unas 3,7-4,7 micras de largo y 2,5-3,2 de ancho;
- el acrosoma ocupa entre el 40 y el 70 % de la cabeza;
- la pieza intermedia es fina, recta y del mismo eje que la cabeza;
- la cola es única, larga, uniforme y sin enrollarse;
- y no le sobran restos de citoplasma.
Los defectos más frecuentes
| Dónde | Ejemplos | Qué puede suponer |
|---|---|---|
| Cabeza | Demasiado grande o pequeña, afilada, redonda, amorfa, doble, sin acrosoma | Dificultad para atravesar la cubierta del óvulo; a veces, más ADN dañado |
| Pieza intermedia | Engrosada, doblada, con restos de citoplasma | Peor producción de energía y menos movilidad |
| Cola | Corta, enrollada, doble, rota | Movimiento lento o nulo |
¿Por qué solo un 4 % de formas normales es un buen resultado?
Sorprende a mucha gente, pero es así: con los criterios estrictos actuales, la mayoría de los espermatozoides de cualquier hombre fértil tiene alguna pequeña imperfección. Por eso el valor de referencia de la OMS es solo de un 4 % de formas normales.
¿Entonces importa la morfología? Sí, porque la forma es un reflejo de cómo ha trabajado la fábrica. Muchos defectos de forma aparecen cuando la transformación final no se completó bien, por calor, estrés oxidativo, falta de energía o alteraciones hormonales. Y, en general, los espermatozoides mal formados nadan peor, tienen más dificultades para fecundar y más probabilidad de llevar el ADN dañado.
El motor: mitocondrias y energía para nadar
Por qué el espermatozoide necesita tanta energía
El espermatozoide es una célula que no para de moverse. Para avanzar, la cola dobla y estira su estructura interna miles de veces, gracias a unos motores moleculares (las dineínas) que consumen ATP en cada movimiento. Además, necesita energía para:
- mantener su movilidad durante todo el viaje;
- capacitarse, es decir, prepararse para fecundar, dentro del aparato reproductor de la mujer;
- hiperactivarse: en los últimos metros cambia su forma de nadar a un movimiento mucho más potente, que gasta todavía más energía;
- liberar el acrosoma y atravesar las cubiertas del óvulo.
Dos fuentes de energía en una célula diminuta
- Las mitocondrias de la pieza intermedia producen ATP con mucha eficiencia a partir del oxígeno (respiración mitocondrial).
- La propia cola produce también energía de forma más rápida, por una vía que no necesita oxígeno (la glucólisis), gracias a enzimas ancladas a lo largo del flagelo.
Las dos vías trabajan juntas, y el espermatozoide va cambiando de una a otra según el ambiente que encuentra en su camino.
Mitocondrias sanas, espermatozoides que nadan
Los estudios muestran que los espermatozoides con mitocondrias que funcionan mejor se mueven mejor. Cuando las mitocondrias no funcionan bien:
- producen menos energía, y el espermatozoide se mueve poco o mal (astenozoospermia);
- generan más radicales libres, que dañan la membrana y el ADN del propio espermatozoide (capítulo 11);
- y, durante la formación, las células en desarrollo pueden quedarse a medio camino (capítulo 6).
Por eso la salud mitocondrial afecta tanto a cuántos espermatozoides se forman como a lo bien que nadan y a la calidad del ADN que transportan.
Así nada un espermatozoide: una hélice, no un pez
Lo que parecía y lo que es
Al microscopio convencional vemos el espermatozoide en dos dimensiones, desde arriba. Y desde ahí parece que su cola se mueve de lado a lado, como la de un renacuajo.
Pero cuando se graba en tres dimensiones se descubre algo distinto:
- el espermatozoide no solo agita la cola: también gira sobre su propio eje mientras avanza, como una peonza que rueda o la broca de un taladro;
- la onda de la cola no se queda en un plano, sino que tiene un componente tridimensional;
- y una parte de los espermatozoides avanza describiendo trayectorias en espiral, como un sacacorchos o una hélice.
Es decir, el espermatozoide no «nada como un pez» en un plano: se mueve en 3D, rotando mientras avanza. Lo que vemos de lado a lado en el microscopio es una vista en plano de un movimiento mucho más rico.
Por qué gira
Los investigadores creen que girar sobre sí mismo le ayuda a mantener el rumbo y a avanzar de forma más eficiente, compensando las pequeñas irregularidades del batido de la cola.
Además, este movimiento en 3D le ayuda a:
- explorar a su alrededor mientras avanza;
- atravesar el moco cervical y moverse entre los pliegues de la trompa;
- orientarse hacia el óvulo.
Los cambios de marcha
El espermatozoide no nada siempre igual:
- En el viaje avanza con un movimiento regular y progresivo.
- Cerca del óvulo se hiperactiva: la cola bate con mucha más fuerza y amplitud, en un movimiento más vigoroso y menos recto, que le da el empuje necesario para atravesar las cubiertas del óvulo. Este cambio se dispara, entre otras señales, por la progesterona que liberan las células que rodean al óvulo.
Qué necesita para nadar bien
- Una cola bien construida, sin defectos (capítulo 7).
- Energía: un movimiento tan potente y continuo solo es posible con mitocondrias que funcionen bien (capítulo 8).
- Una membrana flexible, rica en omega-3, que permita doblarse miles de veces sin romperse.
- Protección antioxidante, porque una membrana oxidada se vuelve rígida (capítulo 11).
El viaje: de la eyaculación a la fecundación
El semen: mucho más que espermatozoides
Los espermatozoides son solo una pequeña parte del volumen del semen. El resto es líquido de las vesículas seminales y de la próstata, que:
- les da combustible (fructosa);
- neutraliza la acidez de la vagina, que de otro modo los dañaría;
- aporta zinc y sustancias antioxidantes que los protegen;
- primero forma un coágulo que los retiene y, en unos 15-30 minutos (hasta 60 se considera normal), se licúa para liberarlos.
Una carrera de obstáculos
Desde la vagina, los espermatozoides tienen que:
- Atravesar el cuello del útero. En los días fértiles, el moco cervical se vuelve fluido y forma «canales» que los guían. Fuera de esos días, el moco es una barrera. Aquí se quedan atrás los que nadan mal.
- Cruzar el útero hasta las trompas, ayudados por las contracciones del propio útero.
- Elegir la trompa correcta y esperar. En las trompas pueden sobrevivir hasta 5 días, adheridos a la pared y liberándose poco a poco.
- Capacitarse e hiperactivarse para el último tramo (capítulo 9).
- Encontrar el óvulo, que solo vive unas 12-24 horas tras la ovulación.
Por eso las relaciones en los días previos a la ovulación son las que más probabilidades tienen: los espermatozoides ya están esperando cuando llega el óvulo.
El encuentro
Al llegar al óvulo, los espermatozoides tienen que atravesar dos capas: las células que lo rodean y la zona pelúcida. Para ello liberan las enzimas del acrosoma. En cuanto uno consigue fusionarse con el óvulo, la zona pelúcida cambia y bloquea la entrada al resto.
El ADN del espermatozoide se descompacta y se une al del óvulo: nace el cigoto, la primera célula de un nuevo ser.
Lo que el espermatozoide aporta al embrión
No solo aporta la mitad del ADN. El espermatozoide también lleva al óvulo:
- el centriolo, una pieza necesaria para que el cigoto pueda organizar sus primeras divisiones;
- señales que activan el óvulo y ponen en marcha el desarrollo;
- y marcas epigenéticas y pequeñas moléculas de ARN que, según se está investigando, pueden influir en cómo se leen los genes en el embrión.
Por eso, la calidad del espermatozoide influye en el embrión y no solo en conseguir la fecundación. Un ADN muy fragmentado se ha relacionado con peor desarrollo embrionario y con más abortos.
El estrés oxidativo: el desgaste invisible
Qué son los radicales libres
Al producir energía, todas las células generan pequeñas cantidades de radicales libres (o especies reactivas del oxígeno). En su justa medida son necesarios: de hecho, el espermatozoide los utiliza como señal para capacitarse y fecundar.
El problema aparece cuando hay demasiados y las defensas antioxidantes no dan abasto. Es el estrés oxidativo.
Por qué afecta tanto al espermatozoide
- Su membrana es rica en omega-3, grasas muy útiles pero fáciles de oxidar. Si se oxidan, el espermatozoide pierde flexibilidad y movilidad.
- Casi no tiene citoplasma, que es donde otras células guardan sus enzimas protectoras. Depende en gran parte de las defensas del líquido seminal.
- Su ADN no se puede reparar una vez formado. Si se daña, el daño viaja con él. Es lo que mide la prueba de fragmentación del ADN espermático (capítulo 12).
- Sus propias mitocondrias, cuando no funcionan bien, son una fuente importante de radicales libres (capítulo 8).
Qué aumenta el estrés oxidativo
- El tabaco (también el vapeo y el cannabis).
- El alcohol en exceso.
- El sobrepeso, sobre todo la grasa abdominal.
- El calor en los testículos.
- Las infecciones o inflamaciones del aparato genital, que atraen glóbulos blancos al semen.
- El varicocele (varices en el testículo).
- La contaminación y algunos tóxicos del trabajo.
- El estrés mantenido, el mal descanso y la alimentación pobre en frutas y verduras.
Cómo se defiende el cuerpo
Con dos estrategias:
- Producir menos radicales libres: dejar el tabaco, moderar el alcohol, perder peso si sobra, evitar el calor y mantener unas mitocondrias en buen estado.
- Tener buenas defensas: enzimas antioxidantes que dependen de minerales como el zinc y el selenio, y nutrientes como la vitamina E o la vitamina C.
Tu analítica: seminograma y biomarcadores
El seminograma: la prueba básica
Es el análisis del semen. Para que sea fiable:
- se recomienda entre 2 y 7 días de abstinencia sexual antes de la muestra;
- la muestra debe ser completa (si se pierde una parte, se indica);
- llega al laboratorio en menos de una hora, protegida del frío y del calor.
Lo que se mide, explicado
| Parámetro | Qué significa | Valor de referencia (OMS 2021) |
|---|---|---|
| Volumen | Cantidad de semen eyaculado | 1,4 mL o más |
| Concentración | Espermatozoides por mililitro | 16 millones/mL o más |
| Número total | Espermatozoides en toda la muestra | 39 millones o más |
| Movilidad total | Porcentaje que se mueve | 42 % o más |
| Movilidad progresiva | Porcentaje que avanza hacia delante | 30 % o más |
| Formas normales (morfología) | Porcentaje con forma «de manual» | 4 % o más |
| Vitalidad | Porcentaje de espermatozoides vivos | 54 % o más |
Sobre los valores de referencia: son los valores más bajos del 5 % de hombres que consiguieron un embarazo en menos de un año. No son un «aprobado o suspenso»: un resultado por debajo no significa que no puedas tener hijos, y uno por encima no lo garantiza. Siempre se interpretan junto a tu especialista.
Palabras que puedes encontrar en el informe
- Normozoospermia: todos los parámetros en el rango de referencia.
- Oligozoospermia: pocos espermatozoides.
- Astenozoospermia: poca movilidad.
- Teratozoospermia: pocas formas normales.
- Oligoastenoteratozoospermia (OAT): combinación de las tres.
- Azoospermia: ningún espermatozoide en la muestra. Requiere estudio médico: no siempre significa que el testículo no los produzca (capítulo 14).
- Leucocitospermia: demasiados glóbulos blancos en el semen, a menudo por una inflamación o infección.
Pruebas avanzadas en el semen
| Prueba | Qué mide | Cuándo puede pedirse |
|---|---|---|
| Fragmentación del ADN espermático | Porcentaje de espermatozoides con el ADN roto | Abortos de repetición, fallos de implantación, embarazo que no llega con seminograma normal, varicocele, edad avanzada |
| Estrés oxidativo seminal | Equilibrio entre oxidantes y antioxidantes en el semen | Movilidad baja, fragmentación alta, sospecha de inflamación |
| Anticuerpos antiespermatozoide (MAR test) | Si el sistema inmunitario ataca a los propios espermatozoides | Espermatozoides que se agrupan, antecedentes de traumatismo, cirugía o infección testicular |
| Cultivo de semen | Si hay una infección | Glóbulos blancos altos o síntomas |
| Bioquímica seminal | Fructosa (vesículas seminales), alfa-glucosidasa (epidídimo), zinc y ácido cítrico (próstata) | Volumen bajo o azoospermia, para localizar dónde está el problema |
| FISH en espermatozoides | Cromosomas de más o de menos en los espermatozoides | Abortos de repetición o fallos repetidos de FIV |
Análisis de sangre
| Prueba | Para qué sirve |
|---|---|
| Testosterona total (y SHBG) | Valorar la producción de testosterona; mejor en ayunas y a primera hora de la mañana. La SHBG permite calcular la testosterona libre |
| LH y FSH | Saber si el cerebro está enviando bien las órdenes y cómo responde el testículo. Una FSH alta puede indicar que el testículo está «forzando» |
| Inhibina B | La fabrican las células de Sertoli y es un reflejo de cómo está trabajando la fábrica de espermatozoides |
| Prolactina | Un exceso puede frenar la producción de testosterona |
| Estradiol | Un exceso, frecuente con sobrepeso, puede alterar el equilibrio hormonal |
| TSH | El tiroides también influye en la fertilidad |
| 25-OH-vitamina D | Conocer tus niveles de vitamina D (capítulo 17) |
| Glucosa, HbA1c y perfil lipídico | Valorar tu salud metabólica |
| Serologías (VIH, hepatitis B y C, sífilis) | Se piden siempre antes de un tratamiento de reproducción asistida |
Estudios genéticos
Cuando hay muy pocos o ningún espermatozoide, se suelen pedir:
- Cariotipo: revisa que el número y la forma de los cromosomas sean normales (por ejemplo, para descartar el síndrome de Klinefelter, 47,XXY).
- Microdeleciones del cromosoma Y: pequeñas pérdidas en las regiones del cromosoma Y que controlan la espermatogénesis (zonas AZFa, AZFb y AZFc). Según la zona afectada, cambian mucho las posibilidades de encontrar espermatozoides en una biopsia.
- Estudio del gen CFTR (fibrosis quística), cuando faltan los conductos deferentes.
Otras pruebas
- Ecografía testicular con doppler: tamaño de los testículos, varicocele, quistes u otras alteraciones.
- Análisis de orina tras la eyaculación: si el volumen es muy bajo, para descartar que el semen vaya hacia la vejiga.
Recuerda los tres meses
Si cambias tus hábitos o empiezas el protocolo, lo lógico es repetir el seminograma a partir de los 3 meses. Antes, los espermatozoides que se analizan todavía son los que se formaron con las condiciones anteriores.
Las causas más frecuentes de infertilidad masculina
Cuándo se habla de infertilidad
Se habla de dificultad para concebir cuando no se consigue el embarazo tras 12 meses de relaciones sin protección, o tras 6 meses si la mujer tiene 35 años o más. En ese momento conviene que los dos miembros de la pareja se estudien a la vez.
Las causas, agrupadas
1. Problemas en la fábrica (el testículo).
- Varicocele: varices en las venas del testículo, casi siempre en el izquierdo. Aumentan la temperatura y el estrés oxidativo. Es una de las causas tratables más frecuentes.
- Testículos que no bajaron al escroto en la infancia (criptorquidia), aunque se hayan operado.
- Orquitis por paperas después de la pubertad.
- Tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia. (Si vas a recibirlos, pregunta por la congelación de semen antes de empezar.)
- Causas genéticas, como el síndrome de Klinefelter o las microdeleciones del cromosoma Y (capítulo 12).
2. Problemas en las órdenes (el eje hormonal).
- Falta de LH y FSH por problemas del hipotálamo o la hipófisis.
- Uso de testosterona o anabolizantes (capítulo 4).
- Exceso de prolactina, alteraciones del tiroides.
- Sobrepeso y obesidad, que alteran el equilibrio entre testosterona y estrógenos.
3. Problemas en el camino (obstrucciones).
- Infecciones que han dejado cicatrices en los conductos.
- Ausencia congénita de los conductos deferentes (asociada a veces a mutaciones del gen de la fibrosis quística).
- Vasectomía.
4. Problemas en la salida.
- Disfunción eréctil o dificultades para eyacular.
- Eyaculación retrógrada: el semen va hacia la vejiga en lugar de salir. Puede ocurrir con la diabetes o algunos medicamentos.
5. Factores del estilo de vida y del entorno.
- Tabaco, alcohol, cannabis y otras drogas.
- Calor testicular frecuente.
- Exposición laboral a tóxicos (pesticidas, disolventes, metales pesados).
- Mala alimentación, sedentarismo, falta de sueño y estrés.
6. Infertilidad sin causa aparente.
En bastantes casos, el seminograma está alterado y no se encuentra una causa concreta. Es en estos casos, y como base en todos los demás, donde los hábitos y el estado nutricional cobran especial importancia.
Medicamentos que conviene revisar
Algunos medicamentos pueden afectar a la producción de espermatozoides, a la eyaculación o a la erección. Si buscas un embarazo, no los dejes por tu cuenta, pero coméntalo con tu médico. Entre ellos:
- testosterona y anabolizantes (capítulo 4);
- algunos tratamientos para la caída del pelo o la próstata;
- algunos antidepresivos, antipsicóticos y opioides;
- algunos antiinflamatorios intestinales y antihipertensivos;
- la quimioterapia y la radioterapia.
La edad también cuenta en el hombre
El hombre produce espermatozoides toda la vida, pero con los años:
- disminuyen el volumen, la movilidad y la proporción de formas normales;
- aumenta la fragmentación del ADN espermático;
- aumenta el número de mutaciones nuevas que se transmiten (capítulo 6);
- y aumenta el tiempo que se tarda en conseguir un embarazo.
El descenso es más gradual que en la mujer, pero a partir de los 40-45 años se nota.
Reproducción asistida: tu papel y la biopsia testicular
Si estáis en un tratamiento de reproducción asistida, tu papel es mucho más que «dejar una muestra». La calidad de tus espermatozoides influye en la fecundación y en el desarrollo de los embriones.
La inseminación artificial (IA)
Se introduce el semen, previamente preparado en el laboratorio, directamente en el útero de la mujer el día de la ovulación.
- Qué se hace con tu muestra: se «capacita» en el laboratorio. Se separan los espermatozoides que mejor se mueven y se eliminan el líquido seminal y los espermatozoides inmóviles.
- Cuándo se indica: cuando el semen es normal o con alteraciones leves, y las trompas de la mujer funcionan.
- Se suele pedir un REM (recuento de espermatozoides móviles tras la capacitación) para decidir si la inseminación es adecuada.
La fecundación in vitro (FIV) y la ICSI
Los óvulos se extraen de la mujer mediante una punción y se unen con los espermatozoides en el laboratorio.
- FIV clásica: se ponen juntos óvulos y espermatozoides en una placa y se deja que la fecundación ocurra «sola».
- ICSI (microinyección): el embriólogo selecciona un espermatozoide y lo introduce dentro del óvulo con una aguja finísima. Se usa sobre todo cuando hay pocos espermatozoides, se mueven poco o tienen muchas formas anómalas.
Cuando no hay espermatozoides en el semen: la biopsia testicular
Si el seminograma muestra azoospermia (ningún espermatozoide), lo primero es saber por qué. Hay dos grandes situaciones:
- Azoospermia obstructiva: el testículo fabrica espermatozoides con normalidad, pero hay un «tapón» en el camino (por una vasectomía, una infección antigua o la ausencia de los conductos). Las hormonas suelen ser normales.
- Azoospermia no obstructiva (o secretora): el problema está en la propia fábrica, que produce muy pocos o ninguno. Suele acompañarse de una FSH alta y unos testículos más pequeños.
En ambos casos puede intentarse obtener espermatozoides directamente del testículo o del epidídimo para usarlos en una ICSI. Son pequeñas intervenciones que realiza un urólogo o andrólogo, normalmente con anestesia local o sedación y de forma ambulatoria:
| Técnica | En qué consiste | Cuándo se usa |
|---|---|---|
| PESA / MESA | Se aspiran espermatozoides del epidídimo con una aguja (PESA) o mediante microcirugía (MESA) | Azoospermia obstructiva |
| TESA | Se aspira tejido del testículo con una aguja fina | Sobre todo en azoospermia obstructiva |
| TESE | Se hace una pequeña incisión y se extraen fragmentos de tejido testicular | Obstructiva y no obstructiva |
| Micro-TESE | Con un microscopio quirúrgico, se buscan dentro del testículo los túbulos más gruesos y opacos, que son los que tienen más probabilidad de contener espermatozoides | Azoospermia no obstructiva: es la técnica con más probabilidad de éxito y la que menos tejido extrae |

Imagen: Colpi y Caroppo, J Clin Med 2021, CC BY 4.0
Qué pasa después:
- En el laboratorio, el embriólogo busca los espermatozoides uno a uno en el tejido. A veces se encuentran pocos, pero para una ICSI basta uno por óvulo.
- Los espermatozoides obtenidos suelen congelarse para usarlos en uno o varios ciclos de FIV-ICSI.
- Una parte del tejido se envía a anatomía patológica para ver cómo está trabajando la fábrica: si hay espermatogénesis completa pero escasa, si se detiene a medio camino o si solo hay células de Sertoli.
¿Qué probabilidades hay? En la azoospermia obstructiva, casi siempre se encuentran espermatozoides. En la no obstructiva, se encuentran espermatozoides en aproximadamente la mitad de los casos (entre el 40 y el 60 %, según la causa), y la micro-TESE es la técnica con mejores resultados. Los estudios genéticos (cariotipo y microdeleciones del cromosoma Y) ayudan a estimar esas probabilidades antes de la intervención (capítulo 12).
Selección de espermatozoides en el laboratorio
Además de la capacitación, hay técnicas para elegir los mejores espermatozoides antes de una ICSI: selección por gran aumento (para ver mejor la forma), por microfluídica (que imita el recorrido natural) o por marcadores de la membrana. Pregunta a vuestra clínica cuáles usan y si tienen sentido en vuestro caso.
Cómo preparar la muestra el día del tratamiento
- Respeta los días de abstinencia que te indique la clínica, normalmente entre 2 y 7.
- Recoge la muestra completa, por masturbación, en el bote estéril que te den.
- No uses lubricantes ni preservativos convencionales: muchos dañan los espermatozoides.
- Si la recoges en casa, llévala en menos de una hora y a temperatura corporal (por ejemplo, en un bolsillo interior).
- Si tienes fiebre en los días previos, avisa a la clínica.
La congelación de semen
Los espermatozoides se pueden congelar durante años sin perder su capacidad de fecundar. Es útil:
- antes de un tratamiento contra el cáncer o una vasectomía;
- si no podrás estar presente el día del tratamiento;
- como «muestra de reserva» si te cuesta obtenerla el día de la punción.
Por qué prepararse también importa en reproducción asistida
La ICSI resuelve el problema de llegar al óvulo, pero no el de la calidad del espermatozoide. Un ADN fragmentado o un espermatozoide con poca energía siguen pudiendo influir en el desarrollo del embrión. Por eso, si vais a empezar un tratamiento, los tres meses previos son una oportunidad para llegar con los espermatozoides en las mejores condiciones posibles.
Hábitos que cuidan a tus espermatozoides
Recuerda: como tu fábrica se renueva cada tres meses, los cambios de hoy se notan en los espermatozoides de dentro de unos meses.
1. Sin tabaco, sin cannabis, sin anabolizantes
- El tabaco aumenta el estrés oxidativo y la fragmentación del ADN de los espermatozoides. Dejarlo es probablemente lo más importante que puedes hacer. (El vapeo tampoco es inocuo.)
- El cannabis reduce la cantidad y la movilidad de los espermatozoides.
- La testosterona y los anabolizantes pueden frenar casi por completo la producción (capítulo 4). Si los has tomado, coméntalo con tu médico.
2. Limita el alcohol
El consumo frecuente o en grandes cantidades altera la testosterona y la calidad del semen. Lo más seguro es reducirlo al mínimo durante la preparación.
3. Mantén los testículos frescos
- Evita las saunas, los baños muy calientes y los jacuzzis frecuentes.
- No apoyes el portátil directamente sobre las piernas.
- Usa ropa interior y pantalones que no aprieten demasiado.
- Si pasas muchas horas sentado (conductores, oficina), levántate y camina cada cierto tiempo.
- Ojo con los asientos calefactados del coche y con las bicicletas durante muchas horas seguidas.
4. Cuida tu peso
El exceso de grasa, sobre todo abdominal, transforma parte de la testosterona en estrógenos y aumenta la inflamación y el estrés oxidativo. Perder peso cuando sobra suele mejorar el equilibrio hormonal.
5. Muévete, pero sin pasarte
La actividad física moderada y regular (unos 150 minutos a la semana, combinando ejercicio aeróbico y de fuerza) se asocia con mejor calidad del semen. El ejercicio muy intenso y prolongado, sin descanso suficiente, puede tener el efecto contrario.
6. Duerme entre 7 y 9 horas
La mayor parte de la testosterona se produce durante el sueño (capítulo 3). Dormir poco o mal reduce sus niveles.
7. Gestiona el estrés
El estrés mantenido eleva el cortisol, que interfiere con el eje hormonal. Busca tus herramientas: deporte, naturaleza, tiempo en pareja, técnicas de respiración o ayuda profesional si lo necesitas.
8. Come como un hombre fértil
No hace falta una dieta especial. Lo que más se asocia a una buena calidad del semen es un patrón de dieta mediterránea:
- Mucha verdura, fruta y legumbres, por sus antioxidantes y su folato.
- Pescado, sobre todo azul, 2-3 veces por semana, por sus omega-3.
- Frutos secos a diario: un puñado. (Las nueces se han estudiado específicamente en la calidad del semen.)
- Cereales integrales y aceite de oliva virgen extra.
- Menos carne procesada, bollería, refrescos azucarados y alimentos ultraprocesados.
Nutrientes clave y dónde encontrarlos
| Nutriente | Dónde está |
|---|---|
| Zinc | Ostras y marisco, carne, legumbres, semillas de calabaza, frutos secos |
| Vitamina E | Aceite de oliva, almendras, avellanas, semillas de girasol |
| Omega-3 (EPA y DHA) | Sardinas, caballa, salmón, boquerones |
| Folato | Verduras de hoja verde, legumbres, cítricos |
| Vitamina D | Sol, pescado azul, huevo |
| Selenio | Pescado, huevos, nueces de Brasil |
9. Protégete de los tóxicos
Si trabajas con pesticidas, disolventes, pinturas o metales pesados, usa siempre la protección adecuada. Evita calentar comida en recipientes de plástico y ventila bien los espacios.
10. Las relaciones sexuales: frecuencia y momento
- Mantener relaciones cada 1-2 días en la ventana fértil de tu pareja da las mejores probabilidades. No hace falta «guardar» espermatozoides: la abstinencia larga empeora su movilidad y aumenta la fragmentación del ADN.
- Evita los lubricantes convencionales; si los necesitas, busca uno específico compatible con la fertilidad.
Nutrientes para tu preparación
Alpha Lib Booster: vitalidad, bienestar sexual y función reproductiva

Alpha Lib Booster
Qué contiene (por tableta)
| Componente | Cantidad | % VRN* |
|---|---|---|
| Zinc (sulfato) | 20 mg | 200 % |
| Vitamina E | 33,6 mg | 280 % |
| Vitamina B3 (niacinamida) | 20 mg | 125 % |
| Vitamina B2 | 2 mg | 143 % |
| Vitamina B6 (piridoxina) | 2 mg | 143 % |
| Vitamina B12 (metilcobalamina) | 250 µg | 10.000 % |
| Muira puama (extracto 6:1) | 150 mg | — |
| Ostra japonesa (extracto) | 125 mg | — |
| Tribulus (45 % saponinas) | 100 mg | — |
| Damiana (extracto 4:1) | 100 mg | — |
| Tongkat ali (0,8 % eurycomanona) | 100 mg | — |
| Epimedium (10 % icariina) | 100 mg | — |
| Taurina | 100 mg | — |
| Ginseng americano (10 % ginsenósidos) | 70 mg | — |
| Maca (0,6 % macamidas) | 40 mg | — |
| Ginkgo biloba (24 % flavonoides) | 40 mg | — |
*VRN: valor de referencia de nutrientes.
Cómo se toma: 2 tabletas al día, en el desayuno, con agua y junto con alimentos.
Zinc y función reproductiva
Alpha Lib Booster aporta zinc, un mineral que contribuye a la fertilidad y la reproducción normales y al mantenimiento de niveles normales de testosterona en sangre.
La testosterona es una hormona clave para la función reproductiva masculina. Como viste en el capítulo 3, participa en el deseo sexual, en el funcionamiento de los órganos reproductores y en la regulación de la espermatogénesis, el proceso mediante el cual se forman y maduran los espermatozoides.
Por este motivo, mantener unos niveles fisiológicos adecuados de testosterona forma parte de una buena preparación reproductiva. Alpha Lib Booster acompaña esta función gracias a su contenido en zinc, además de aportar vitaminas y extractos orientados a la energía, la vitalidad y el bienestar sexual masculino.
El zinc, además, contribuye:
- a la síntesis normal del ADN, justo lo que necesita una fábrica que copia y compacta ADN sin parar (capítulo 5);
- a la protección de las células frente al daño oxidativo (capítulo 11);
- al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Vitamina E y protección antioxidante
El estrés oxidativo aparece cuando se rompe el equilibrio entre la producción de sustancias oxidantes y la capacidad del organismo para controlarlas. La vitamina E contribuye a proteger las células frente al daño oxidativo.
Es una vitamina liposoluble, es decir, se disuelve en las grasas, como las que forman las membranas de las células.
Vitaminas B, energía y vitalidad
Las vitaminas B2, B3, B6 y B12 contribuyen al metabolismo energético normal y a reducir el cansancio y la fatiga. Además:
- la vitamina B6 contribuye a regular la actividad hormonal;
- la vitamina B12 contribuye al proceso de división celular, y aquí la tienes en su forma metilada, la metilcobalamina;
- la vitamina B2 contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
Los extractos vegetales
Los extractos completan la fórmula para acompañar la vitalidad, la resistencia, la libido y el bienestar sexual masculino. Son plantas utilizadas tradicionalmente en distintas culturas con este fin:
- Muira puama (Amazonía), damiana (México y Centroamérica) y maca (los Andes).
- Tongkat ali (sudeste asiático) y epimedium (medicina tradicional china).
- Tribulus terrestris, ginseng americano y ginkgo biloba.
- Ostra japonesa, fuente natural de zinc.
- Taurina, un aminoácido presente de forma natural en el organismo.
Vitamina D3: un pilar del estado nutricional masculino

Vitamina D3 5.000 UI
Qué contiene (por perla)
| Componente | Cantidad | % VRN |
|---|---|---|
| Vitamina D3 (colecalciferol) | 125 µg (5.000 UI) | 2.500 % |
| Aceite de cártamo | 235 mg | — |
Cómo se toma: 1 perla en el desayuno, con alimentos, con la frecuencia establecida en tu pauta personal. Al ser liposoluble, se absorbe mejor con comidas que contengan algo de grasa.
Una vitamina que actúa como hormona
La vitamina D es especial: la fabricamos en la piel con el sol y después el cuerpo la transforma en una sustancia que actúa como una hormona, enviando señales a muchos tejidos distintos.
La vitamina D contribuye:
- al mantenimiento de los huesos y los músculos en condiciones normales;
- al funcionamiento normal del sistema inmunitario;
- al proceso de división celular.
¿Por qué tanta gente tiene niveles bajos?
Aunque vivimos en un país soleado, el déficit de vitamina D es muy frecuente:
- pasamos la mayor parte del día bajo techo;
- usamos protección solar (y hacemos bien);
- en otoño e invierno el sol de nuestra latitud apenas permite fabricarla;
- el sobrepeso hace que la vitamina D quede «atrapada» en la grasa;
- y pocos alimentos la aportan en cantidad.
Conoce tu nivel: 25-OH-vitamina D
La forma de saber cómo estás es una analítica de 25-OH-vitamina D. Lo ideal es que se encuentre entre 30 y 60 ng/mL.
Nuestra Vitamina D3 aporta 5.000 UI por perla. La frecuencia debe adaptarse a las necesidades individuales, preferiblemente conociendo previamente tu nivel de 25-OH-vitamina D. Tu profesional de referencia te indicará cada cuánto tomarla.
Omega 3 (Marine Max): parte de la estructura del espermatozoide

Marine Max · Omega 3
Qué contiene (por perla)
| Componente | Cantidad |
|---|---|
| Aceite de pescado ultraconcentrado | 1.000 mg |
| Ácidos grasos omega-3 | 790 mg |
| · EPA (ácido eicosapentaenoico) | 450 mg |
| · DHA (ácido docosahexaenoico) | 340 mg |
Cómo se toma: 1 perla al día con la cena.
Una envoltura que necesita ser flexible
Cada espermatozoide está rodeado por una membrana que protege la célula y que necesita conservar una composición y una flexibilidad adecuadas. EPA y DHA forman parte de las membranas celulares.
Durante su maduración en el epidídimo (capítulo 5), el espermatozoide experimenta cambios que le permiten adquirir movilidad y prepararse para interaccionar con el óvulo. Los omega-3 aportan componentes estructurales para esa envoltura celular.
Omega-3 y alimentación
Nuestro cuerpo no puede fabricar bien EPA y DHA: tenemos que obtenerlos de la dieta, sobre todo del pescado azul. Muchos hombres no llegan a las 2-3 raciones semanales recomendadas.
Además, el DHA contribuye al funcionamiento normal del cerebro y de la visión, y el EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón (con un aporte diario de 250 mg).
Por qué con la vitamina E
Las grasas omega-3 son muy valiosas, pero también fáciles de oxidar (capítulo 11). Por eso tiene sentido que el pack combine el omega-3 con la vitamina E de Alpha Lib Booster y el apoyo antioxidante de Mitocon: aportar los materiales y, a la vez, protegerlos.
Cambiar esta imagen: ilustración profesional de la membrana del espermatozoide con los ácidos grasos omega-3 (DHA y EPA).
Mitocon®: energía para formar y mover espermatozoides

Mitocon
Qué contiene (por tableta)
| Componente | Cantidad |
|---|---|
| Coenzima Q10 (ubiquinona) | 200 mg |
| D-ribosa (Ribose®) | 150 mg |
| Resveratrol (fermentación microbiana, Layn®) | 100 mg |
| NADH (PANMOL®) | 50 mg |
| PQQ (pirroloquinolina quinona, PureQQ®) | 20 mg |
Cómo se toma: 1 tableta en el desayuno, con agua y alimentos.
La espermatogénesis necesita energía en cada paso
¿Recuerdas la cadena de montaje del capítulo 5? Cada célula atraviesa una transformación profunda:
- Las células germinales se dividen.
- El material genético se organiza y se compacta.
- Se forma la cabeza del espermatozoide.
- Se desarrolla la pieza intermedia.
- Aparece la cola o flagelo.
- El espermatozoide madura y adquiere capacidad de movimiento.
Todas estas etapas necesitan nutrientes, energía y un entorno celular equilibrado.
El papel de las mitocondrias
Las mitocondrias son las centrales energéticas de las células. En el espermatozoide se agrupan en la pieza intermedia, justo detrás de la cabeza y cerca de la cola. Desde allí participan en la producción de ATP, el combustible celular necesario para:
- mover la cola o flagelo;
- desplazarse;
- mantener sus funciones celulares;
- completar los cambios previos a la fecundación (la capacitación);
- interaccionar con las estructuras que rodean al óvulo.
Imagen: Kelvinsong, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0 (etiquetas traducidas)
¿Qué aporta Mitocon®?
- Coenzima Q10: participa en la cadena de producción de energía mitocondrial y ofrece apoyo antioxidante. De forma natural, el líquido seminal contiene coenzima Q10.
- NADH: interviene en las reacciones que permiten producir ATP.
- D-ribosa: forma parte de la estructura de las moléculas energéticas, como el propio ATP.
- PQQ: participa en procesos relacionados con la función mitocondrial.
- Bioresveratrol: completa el apoyo frente al estrés oxidativo celular.
Energía y protección: dos necesidades conectadas
Producir energía es imprescindible, pero también genera de forma natural sustancias oxidantes. Si aparecen en exceso pueden afectar a las membranas, las proteínas y el material genético del espermatozoide, y ya sabes que su ADN no se puede reparar (capítulo 11).
Mitocon® acompaña los dos grandes pilares celulares de la espermatogénesis: la producción de energía mitocondrial y el equilibrio antioxidante.
Cómo tomar el pack: tu plan de 12 semanas
Tu pauta diaria
| Momento | Producto | Cantidad |
|---|---|---|
| Desayuno | Alpha Lib Booster | 2 tabletas |
| Desayuno | Mitocon® | 1 tableta |
| Desayuno | Vitamina D3 | 1 perla, con la frecuencia establecida en tu pauta personal |
| Cena | Omega 3 (Marine Max) | 1 perla |
Tomar con agua y junto con alimentos. No superar las cantidades recomendadas ni combinar con otros complementos de zinc, vitamina E o vitamina D sin revisar el aporte total.
Consejos para no olvidar las tomas:
- Deja los frascos en un lugar visible, junto al desayuno.
- Pon una alarma en el móvil.
- Si olvidas una toma, no la dupliques al día siguiente: sigue con la pauta normal.
¿Durante cuánto tiempo?
Recomendamos seguir el protocolo durante un mínimo de 12 semanas. No debe valorarse después de unos días: acompañar la formación de nuevos espermatozoides requiere tiempo y constancia.
Tu plan semana a semana
Semanas 1 a 4 · Poner los cimientos
- Empiezo a tomar el pack según la pauta.
- Dejo el tabaco, el cannabis y cualquier anabolizante.
- Reduzco el alcohol al mínimo.
- Pido una revisión con mi médico o andrólogo y, si lo cree conveniente, una analítica y un seminograma de partida (capítulo 12).
- Reviso mi nivel de 25-OH-vitamina D para ajustar la pauta de la vitamina D3.
- Reviso con mi profesional la medicación o los complementos que ya tomo.
Semanas 5 a 8 · Consolidar hábitos
- Mantengo la pauta del pack.
- Evito el calor en los testículos: nada de portátil en las piernas, saunas ni ropa muy ajustada.
- Como pescado azul 2-3 veces por semana, fruta y verdura a diario y un puñado de frutos secos.
- Hago ejercicio moderado al menos 150 minutos a la semana.
- Duermo entre 7 y 9 horas.
Semanas 9 a 12 · Llegar en forma
- Mantengo la pauta del pack y los hábitos.
- Relaciones cada 1-2 días en la ventana fértil de mi pareja, sin obsesionarme.
- Si hay un tratamiento de reproducción asistida a la vista, sigo las indicaciones de la clínica para la muestra (capítulo 14).
- Si me lo han indicado, repito el seminograma a partir de la semana 12.
- Reviso con mi profesional si debo seguir con el protocolo.
Información importante
Consultar antes de comenzar en caso de enfermedad renal o hepática, alteraciones del calcio, diabetes, hipertensión, trastornos hormonales, alergia al pescado o marisco o tratamiento farmacológico. Debe revisarse especialmente si se utilizan anticoagulantes, antiagregantes o medicación para la tensión arterial o la glucosa, y antes de una intervención quirúrgica.
Este pack proporciona una base nutricional preconcepcional integral. No sustituye una alimentación equilibrada, el seguimiento andrológico ni el estudio de una posible alteración de la fertilidad. No garantiza por sí solo la fecundación ni el embarazo.
Si el embarazo tarda
Consultad si no lo conseguís en 12 meses (o en 6 meses si tu pareja tiene 35 años o más), y antes si tienes alguna de las situaciones del capítulo 13. Estudiaos los dos a la vez: el seminograma es una prueba sencilla y aporta mucha información.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo debo empezar a tomar el pack?
Lo ideal es empezar unos tres meses antes de buscar el embarazo o de empezar un tratamiento de reproducción asistida, por las razones que vimos en el capítulo 1. Si ya lo estáis buscando, puedes empezar ahora.
¿Cuándo voy a notar resultados?
No hay que esperar un efecto que se note en pocos días. Los espermatozoides tardan unos tres meses en formarse, así que si quieres valorar cambios en el seminograma, lo lógico es repetirlo a partir de las 12 semanas. Lo que sí puedes notar es la orina de color amarillo intenso: se debe a la vitamina B2 y es totalmente normal.
¿Alpha Lib Booster contiene hormonas?
No. No contiene testosterona ni actúa como una terapia hormonal sustitutiva. Aporta zinc, que contribuye al mantenimiento de niveles normales de testosterona, junto con vitaminas y extractos vegetales.
Tomo testosterona o he usado anabolizantes. ¿Me sirve el pack?
Coméntalo con tu médico antes de buscar el embarazo. La testosterona externa puede frenar la producción de espermatozoides (capítulo 4) y es importante que un especialista valore cómo y cuándo dejarla.
Ya tomo un multivitamínico o un complemento de zinc. ¿Puedo sumarlo?
No combines el pack con otros complementos de zinc, vitamina E o vitamina D sin revisar el aporte total con tu profesional.
¿Por qué la vitamina D3 no se toma todos los días como el resto?
Porque cada perla aporta 5.000 UI y las necesidades varían mucho de una persona a otra. La frecuencia se ajusta a tu pauta personal, idealmente conociendo tu nivel de 25-OH-vitamina D, que conviene que esté entre 30 y 60 ng/mL.
Tengo alergia al pescado o al marisco.
Alpha Lib Booster contiene extracto de ostra japonesa y Marine Max es aceite de pescado. No los tomes sin consultar antes con tu médico.
Soy vegetariano o vegano. ¿Puedo tomarlo?
- Marine Max contiene aceite de pescado.
- Alpha Lib Booster contiene extracto de ostra.
- Las perlas de Marine Max y de la vitamina D3 tienen una cubierta de gelatina, y la vitamina D3 procede de la lanolina de la lana de oveja.
Coméntalo con tu profesional para buscar alternativas.
Tomo medicación. ¿Hay algún problema?
Consulta antes con tu médico o farmacéutico, especialmente si tomas anticoagulantes o antiagregantes, medicación para la tensión arterial o la glucosa, o si tienes una intervención quirúrgica programada.
Estamos en un tratamiento de reproducción asistida.
Informa a vuestra clínica de que tomas el pack para que lo tengan en cuenta. Prepararte durante los tres meses previos a la punción o a la inseminación es una muy buena idea (capítulo 14).
Mi pareja está tomando el Pack Fertilidad Mujer. ¿Tiene que ver con el mío?
Son complementarios. Cada uno está pensado para las necesidades de cada miembro de la pareja: el de ella para el óvulo, el endometrio y el embrión; el tuyo para la formación y la calidad de los espermatozoides. Hacerlo juntos también ayuda a mantener la constancia.
¿Tengo que dejar algo cuando mi pareja se quede embarazada?
Tu papel en la fecundación ya está hecho. Revisa con tu profesional si te conviene continuar con alguno de los productos por tu propia salud.
Glosario
- Acrosoma
- «capucha» de la cabeza del espermatozoide llena de enzimas que le permiten atravesar la cubierta del óvulo.
- Anabolizantes
- sustancias derivadas de la testosterona que se usan para ganar masa muscular. Frenan la producción de espermatozoides.
- Andrólogo
- médico especialista en la salud reproductiva y sexual masculina.
- Aromatasa
- enzima, abundante en el tejido graso, que transforma parte de la testosterona en estrógenos.
- Astenozoospermia
- movilidad de los espermatozoides por debajo del valor de referencia.
- ATP
- molécula que las células usan como «moneda» de energía.
- Azoospermia
- ausencia de espermatozoides en el semen.
- Barrera hematotesticular
- frontera formada por las células de Sertoli que protege a los espermatozoides en formación del sistema inmunitario.
- Capacitación
- últimos cambios que sufre el espermatozoide dentro del aparato reproductor femenino (o en el laboratorio) y que lo preparan para fecundar.
- Células de Leydig
- células del testículo que fabrican la testosterona.
- Células de Sertoli
- células «nodriza» de los túbulos seminíferos que sostienen y alimentan a los espermatozoides en formación.
- Cigoto
- primera célula del nuevo ser, formada tras la fecundación.
- Criptorquidia
- testículo que no ha descendido al escroto.
- DHA y EPA
- ácidos grasos omega-3 de cadena larga, presentes en el pescado azul.
- Dineínas
- motores moleculares de la cola del espermatozoide que consumen ATP para producir el movimiento.
- Epidídimo
- tubo enrollado junto al testículo donde maduran y se almacenan los espermatozoides.
- Escroto
- bolsa de piel y músculo que contiene los testículos y regula su temperatura.
- Espermatogénesis
- proceso de formación de los espermatozoides en el testículo. Dura más de dos meses (entre 64 y 74 días).
- Estrés oxidativo
- desequilibrio entre la producción de radicales libres y las defensas antioxidantes del cuerpo.
- Flagelo
- cola del espermatozoide.
- Fragmentación del ADN espermático
- porcentaje de espermatozoides con roturas en su ADN.
- FSH (hormona foliculoestimulante)
- hormona de la hipófisis que, en el hombre, estimula a las células de Sertoli.
- GnRH
- hormona del hipotálamo que ordena a la hipófisis fabricar FSH y LH.
- Hiperactivación
- cambio a un nado más potente que hace el espermatozoide cerca del óvulo.
- Hipófisis
- glándula en la base del cerebro que fabrica la FSH y la LH, entre otras hormonas.
- Hipotálamo
- zona del cerebro que dirige el eje hormonal reproductivo.
- ICSI
- técnica de laboratorio en la que se introduce un espermatozoide dentro del óvulo con una aguja muy fina.
- Inhibina
- hormona que fabrican las células de Sertoli y que frena la producción de FSH. La inhibina B es un marcador de cómo trabaja la fábrica de espermatozoides.
- LH (hormona luteinizante)
- hormona de la hipófisis que, en el hombre, estimula la producción de testosterona.
- Meiosis
- tipo de división celular que reduce a la mitad el número de cromosomas en óvulos y espermatozoides.
- Micro-TESE
- extracción de espermatozoides del testículo con ayuda de un microscopio quirúrgico.
- Mitocondria
- orgánulo de la célula donde se produce la mayor parte de la energía (ATP).
- Morfología
- forma de los espermatozoides. Se expresa como porcentaje de formas normales.
- Oligozoospermia
- número de espermatozoides por debajo del valor de referencia.
- Pieza intermedia
- parte del espermatozoide, entre la cabeza y la cola, donde se concentran las mitocondrias.
- Plexo pampiniforme
- red de venas que rodea la arteria del testículo y enfría la sangre que llega a él.
- Próstata
- glándula que aporta parte del líquido seminal.
- Protaminas
- proteínas pequeñas que empaquetan el ADN del espermatozoide de forma muy compacta.
- REM (recuento de espermatozoides móviles)
- número de espermatozoides que se mueven tras prepararlos en el laboratorio.
- Seminograma
- análisis del semen.
- SHBG
- proteína que transporta la testosterona en la sangre. Se usa para calcular la testosterona libre.
- Teratozoospermia
- porcentaje de formas normales por debajo del valor de referencia.
- TESE
- extracción de tejido del testículo para buscar espermatozoides y usarlos en una ICSI.
- Testosterona
- principal hormona masculina. Se fabrica en las células de Leydig.
- Túbulos seminíferos
- tubos finísimos del interior del testículo donde se forman los espermatozoides.
- Varicocele
- dilatación de las venas del testículo.
- Vesículas seminales
- glándulas que fabrican la mayor parte del líquido seminal, rico en fructosa.
- Zona pelúcida
- capa protectora que envuelve el óvulo.
Fuentes
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Ilustraciones
Ilustraciones médicas de Servier Medical Art (smart.servier.com), con licencia Creative Commons Attribution 4.0 (CC BY 4.0), adaptadas y traducidas por Naturemost. Ilustración de la mitocondria: «Mitochondrion structure», Kelvinsong (modificada por Sowlos), Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 3.0, etiquetas traducidas al español. Fotografías al microscopio: túbulo seminífero y células de Leydig, Nephron (Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0); espermatozoides teñidos, Bobjgalindo (Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0); morfología normal y anómala, Farias Junior LBF et al., J Reprod Infertil. 2023;24:166 (CC BY); microscopía electrónica de la cola, Oud MS et al., Hum Reprod. 2021;36:2597 (CC BY 4.0); micro-TESE, Colpi GM, Caroppo E., J Clin Med. 2021;10:4296 (CC BY 4.0). Resto de esquemas: elaboración propia de Naturemost.
Esta guía tiene carácter educativo e informativo. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria expresamente recomendada. Mantener fuera del alcance de los niños. Ante cualquier duda, consulta con un profesional sanitario.
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